Dolor Pelvico Cronico

El dolor puede definirse como una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a una lesión tisular real o potencial, o puede describirse en relación con dicha lesión . El dolor es el síntoma más frecuente de cualquier enfermedad. En su tratamiento, el médico debe, en primer lugar, descubrir y tratar la causa del dolor, en segundo lugar, tratar el propio dolor, con independencia de que la causa subyacente se pueda tratar o no y, en tercer lugar, aliviar el sufrimiento causado por el dolor.

El dolor también puede describirse como agudo o crónico:

El dolor agudo patológico tiene un inicio agudo y es de corta duración, generalmente inferior a una semana, más o menos, y se asocia a un traumatismo tisular, por ejemplo, después de una intervención quirúrgica. El dolor agudo transitorio también puede deberse a una lesión nerviosa aguda, por ejemplo, lesión local del nervio cubital por un golpe en el codo. Aunque los mecanismos del dolor agudo y crónico pueden solaparse, los del dolor agudo se resuelven con rapidez a diferencia de los del dolor crónico.

El dolor crónico (también conocido como persistente) está presente durante un mínimo de 3 meses. Sin embargo, los mecanismos implicados son más importantes que la duración del dolor.

El dolor crónico se asocia a cambios en el sistema nervioso central (SNC), que pueden mantener la percepción del dolor en ausencia de lesión aguda. Estos cambios también pueden ampliar la percepción, de tal modo que estímulos no dolorosos se perciben como dolorosos (alodinia), mientras que estímulos dolorosos se perciben más dolorosos de lo previsto (hiperalgesia).

Medicion del Dolor

El dolor sólo puede medirse subjetivamente. El método más fiable y comprobado es una escala de valoración numérica, de 0 (sin dolor) a 10 (dolor extremo), con puntos intermedios marcados. Ésta es superior a la escala analógica visual (EAV) de uso extendido, que es una línea de 10 cm con las

mismas etiquetas en los extremos. Por otro lado, puede utilizarse una escala de valoración verbal sencilla, por ejemplo, ‘ausente’, ‘leve’, moderado’, ‘intenso’. Tanto las escalas numéricas como las verbales pueden emplearlas los pacientes sin necesidad de papel y bolígrafo, a diferencia de la escala analógica visual.

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

Sin dolor Dolor extremo

DOLOR PELVICO CRONICO

El dolor percibido en el interior de la pelvis puede surgir como consecuencia de diversos mecanismos, muchos de los cuales aún no se conocen bien. Algunos procesos han sido ‘bien definidos’ a lo largo de los años y es muy importante identificarlos y tratarlos mediante una estrategia basada en pruebas científicas, por ejemplo, la neuralgia pudenda.

Definiciones de terminología relacionada con el dolor pélvico crónico

Dolor pélvico crónico

Dolor no oncológico percibido en estructuras relacionadas con la pelvis de

los varones o las mujeres. En el caso de dolor nociceptivo documentado

que se torna crónico, el dolor debe haber sido continuo o recurrente durante

al menos 6 meses. Cuando están bien documentados unos mecanismos

no agudos y de sensibilización central del dolor, el dolor puede considerarse

crónico, independientemente del tiempo. En todos los casos, suele haber

consecuencias cognitivas, conductuales, sexuales y emocionales negativas

acompañantes

Síndrome de dolor pélvico

Dolor pélvico episódico persistente o recurrente acompañado de síntomas

indicativos de disfunción de las vías urinarias inferiores, sexual, intestinal o

ginecológica. Ausencia de infección u otra enfermedad evidente conocida

(adoptado del informe de 2002 de la ICS)

Síndrome de dolor vesical

El dolor suprapúbico está relacionado con el llenado de la vejiga y va acompañado de otros síntomas como polaquiuria diurna y nocturna.

Ausencia de una infección urinaria u otra enfermedad evidente conocida.

Este término se ha adoptado del informe de 2002 de la ICS , en el que se utilizó el término síndrome de la vejiga dolorosa; se ha sustituido este nombre por el de síndrome de dolor vesical a fin de ser coherentes con otra terminología relacionada con síndromes dolorosos . La publicación de la Sociedad europea para el estudio de la CI/SVD (Europeean Society for the Study of CI/SVD, ESSIC) hace un mayor hincapié en el dolor que se percibe en la vejiga

Síndrome de dolor asociado a endometriosis:

Dolor pélvico crónico o recurrente cuando existe endometriosis pero no explica totalmente todos los síntomas

Síndrome de dolor vaginal

Dolor vaginal persistente o episódico recurrente, acompañado de síntomas indicativos de disfunción de las vías urinarias o sexual. Ausencia de infección vaginal u otra enfermedad evidente conocida

Exploracion Clinica

La exploración abdominal y pélvica excluirá trastornos pélvicos evidentes (tumores, cicatrices y movilidad uterina reducida) y pondrá de manifiesto el foco de hipersensibilidad en su caso. También han de buscarse anomalías de la función muscular.

Dismenorrea

El dolor que acompaña a la menstruación puede ser primario o secundario.

La dismenorrea primaria comienza normalmente al inicio de los ciclos menstruales ovulatorios y tiende a disminuir después del parto . La explicación y la tranquilización pueden ser útiles, junto con el uso de analgésicos simples y el paso a recibir antiinflamatorios no esteroideos (AINE), que resultan especialmente útiles cuando se inician antes del comienzo de la menstruación. Es probable que los AINE sean eficaces en la dismenorrea por sus efectos sobre la prostaglandina sintetasa. La supresión de la ovulación con anticonceptivos orales reduce la dismenorrea espectacularmente en la mayoría de los casos y puede utilizarse como prueba terapéutica. Debido a la naturaleza crónica de la afección, hay que evitar los analgésicos potencialmente adictivos.

La dismenorrea secundaria indica la aparición de un proceso patológico y resulta esencial descartar endometriosis e infección pélvica.

ENDOMETRIOSIS

La incidencia de endometriosis está aumentando en los países desarrollados. La etiología exacta

aún es motivo de debate, pero su asociación con la nuliparidad está muy aceptada.

Este trastorno puede sospecharse a partir de los antecedentes de dismenorrea secundaria y, a

menudo, dispareunia, así como de la detección de cicatrices en los fondos de saco vaginales en la

exploración vaginal, con reducción de la movilidad uterina y masas anexiales. La laparoscopia es el

método diagnóstico más útil (9, 10).

Pueden producirse lesiones endometriósicas que afectan a la vejiga urinaria o provocan obstruc

ciones ureterales, así como lesiones que afectan al intestino, lo que puede originar hemorragia rectal

junto con la menstruación.

Tratamiento

Al igual que en la dismenorrea primaria, los analgésicos y los AINE son útiles para aliviar el dolor en

el momento de la menstruación. El tratamiento hormonal con progestágenos o anticonceptivos orales

puede detener el avance de la endometriosis, pero no es curativo. Puede obtenerse un respiro tem

poral con los análogos de la lutropina (LHRH) para crear una menopausia artificial, aunque la carenciade estrógenos resultante puede conllevar notables efectos secundarios a largo plazo, como disminución de la densidad ósea y osteoporosis en las que reciben tratamiento durante más de seis meses.

Estos medicamentos se utilizan antes de la cirugía para mejorar el resultado quirúrgico y reducir las

complicaciones quirúrgicas.

La cirugía de la endometriosis es difícil y resulta esencial una extirpación extensa de todas las

lesiones endometriósicas. Los mejores resultados se obtienen mediante laparoscopia, por parte de

cirujanos laparoscópicos con una formación y cualificación amplias, en centros especializados .

Se necesitará un equipo multidisciplinar para tratar la enfermedad extensa, incluido un equipo de

tratamiento del dolor.

El dolor asociado a la endometriosis no suele ser proporcional a la extensión de la enfermedad e

incluso tras una extirpación extensa de las lesiones y la supresión de la enfermedad, puede persistir

el dolor.

fuentes:

Bibliografía

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